CLOS FIGUERAS
Dirección de envío
Quince años más tarde de que Christopher Cannan adquiriera la finca Clos Figueras, en el municipio de Gratallops y varios años después de que sus vinos de la DOCa Priorat empezaran a comercializarse y a despertar el interés de los consumidores, esta bodega inicia una nueva etapa con la garantía de un proyecto que ya cuenta con el reconocimiento de la crítica y destacados expertos, tanto a nivel nacional como internacional.
La propiedad Clos Figueras cuenta con 18 hectáreas, de las que unas 12 están cultivadas con las variedades garnacha, cariñena, syrah, cabernet sauvignon, monastrell, viognier, garnacha blanca y chenin blanc. A modo experimental, también se han cultivado unas cepas de la variedad touriga nacional, ya que el terruño es similar al del Duero portugués. Algunas de las cepas de garnacha y cariñena tienen más de 60 años y la finca se encuentra en un enclave con un microclima excepcional.
Tipo de vinos
El vino Clos Figueres, elaborado con un 65% de garnacha, un 17% de syrah, un 10% de cariñena, un 7% de cabernet sauvignon y un 1% de monastrell, se ha consolidado como una referencia dentro de los Priorats clásicos. El Clos Figueres 2005 obtuvo 96 puntos por parte de Robert Parker.
Por otro lado, con los vinos Font de la Figuera y el nuevo Serras del Priorat, esta bodega del Priorat ofrece unos vinos más jóvenes y frescos, que mantienen toda la esencia de las variedades autóctonas de la zona con los aportes mejorantes de las foráneas y que cuentan con una extraordinaria relación calidad-precio. Cabe destacar que el Font de la Figuera blanco, elaborado con un 85% de viognier, es un vino muy interesante y atractivo, reconocido internacionalmente entre los mejores blancos de Catalunya (91 puntos Robert Parker, la misma puntuación que Stephen Tanzer – International Wine Cellar).
La gama de productos Clos Figueres se completa con el Aceite de Oliva Virgen Extra elaborado exclusivamente con la variedad arbequina, dentro de la DO Siurana. Un aceite con aromas frescos, ligeramente amargo y dulce, con un suave picor final, que puede convertirse en un sensacional compañero para los platos de la cocina mediterránea.